Quien limpia su caballo no es lacayo.
Las leyes implanta, quien más las quebranta.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Soltero maduro, maricón seguro.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Hombre avisado, medio salvado
El sucio quiere ensuciar al otro.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Madurar viche.
Una sola vez no es costumbre.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
O faja o caja.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Quien canta, su mal eta.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
De la abundancia viene la vagancia.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
Hay quien no ve su camino.
La vida es así, y el día es hoy.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Solo el que carga el cajón sabe lo que pesa el muerto.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Callar como puta tuerta.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.