Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
A roma va, dinero llevará.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
En ningún apostolado falta un judas.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
No quieras tapar el sol con un dedo.
La noche es capa de pecadores.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Bien casada, o bien quedada.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
Ojo al parche.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
De un juez prevaricador nos libre el Señor.
La ley de Dios no come trampa.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
La justicia cojea, pero llega.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Dios está en todas partes.
El que poco pide, poco merece.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Es gran parte de la salud el conocer la enfermedad.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
La paciencia no está entre los jovenes.