Necio que sabe latín, doble rocín.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Lo que siembras cosechas.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Nadie nace enseñado.
La envidia es una mala consejera.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
A ama gruñona, criada rezongona.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
A hijo malo, pan y palo.
No te acostumbres a lo que no dure.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Gran mal padece quien amores atiende.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
Haz bien y no mires a quien.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Nunca viene una desgracia sola.
Comida hecha, amistad deshecha.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Quien vengarse quiere, calle y espere.