Castillo apercibido no es sorprendido.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
La mujer casta esta siempre acompañada.
El que no mira adelante, atrás se queda.
El sol siempre reluce.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
El hablar es plata y el callar es oro.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Nunca falta un borracho en una vela.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Nunca para el bien es tarde.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Bien guardar no es poco ganar.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Date buena vida, temerás más la caída.
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
El tiempo no perdona a nadie.
La práctica perfecciona.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
La experiencia es a veces dolencia.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Lo único permanente es el cambio.
A la hija casada sálennos yernos.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Ve tu camino para no tropezar.
Estar armado hasta los dientes
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.