No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Dicen que la educación se mama.
Quien hizo una...hace dos
El que paga mal, paga dos veces.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
El que no aprende es porque no quiere.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
No dar pie con bola.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Buena es la regla, si la regla es buena.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Confía en lo que ves
Juego y paseo, solo para recreo.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Quien mucho da mucho recibe.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
El sabio calla, el tonto otorga.
Buena fama, hurto encubre.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Cada cosa pía por su compañía.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
A quien espera, su bien llega.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.