Pasión tapa los ojos a la razón.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Confianza sin tasa empobrecerá tu casa.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Fiado has, tu pagarás.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Con pelito... no hay delito.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Esta de mírame y no me toques.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
El que no arriesga, no pasa el río.
La ignorancia es madre de la admiración.
El que no habla, no yerre.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Burla con daño, no cumple el año.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
Dios consiente, pero no siempre.
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
En lo ajeno, reina la desgracia.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Casa de muchos, casa de sucios.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Ser un mordedor de pilares
Casa con dos puertas, mala es de guardar.