A cada pez le llega su vez.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Caridad contra caridad no es caridad.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Jugar la vida al tablero.
El que mucho promete, poco cumple.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Voz del pueblo, voz del cielo.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Ofrecer mucho, especie es de negar.
No ser escaparate de nadie.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Donde hay leyes, hay trampas.
El que no se fía, no es de fiar.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
¿Mirón y errarla?.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Vale más tener que no desear.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
No hagas mal y no habrás miedo.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Jurar como carretero.