Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Los justos pagan por pecadores.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Vive y deja vivir.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
No todas las preguntas merecen una respuesta.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Haz favores y te los pagarán a coces.
El mal oficial le echa la culpa a la herramienta.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Tarea que agrada, presto se acaba.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Calumnia, que algo queda.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Mucho sabe quien callar sabe.
La costumbre vence a la ley.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
El que muere, se libra de lo que debe.
La necesidad tiene cara de hereje.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Quien primero viene, primero tiene.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Reyes y mujeres no agradecen.
Necio que calla por sabio que pasa.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
La Justicia tolerante es cómplice del maleante.
No es bueno quien cree malos a los demas.
Pobre pero honrado.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Sol puesto, obrero suelto.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Hacer una cosa en un avemaría.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.