Guardas bien y no sabes para quien.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
La confianza da asco
Dios tarda, pero no olvida.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Hablar a tiempo requiere tiento.
Ocio, ni para descansar.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
Sobre advertencia no hay engaño.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
El que fía, salió a cobrar.
El último en saberlo es siempre el interesado.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
Voy a ir hacer un mandado.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Quien amaga y no da, miedo ha.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
El que come tierra, carga su terrón.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Quien nada hace, nada teme.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
A las obras me remito.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Sacar los trapos al sol.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
El papel puede con todo.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Cuentas viejas líos y quejas.
Dios no espera año para castigar.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Haz favores y harás traidores.
Hacer algo de cayetano.
El hombre honrado a las diez acostado.