Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Remo corto, barca pequeña.
Los extremos nunca son buenos.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
De refrán y afán pocos se librarán.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Guagua que llora mama.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Cien refranes, cien verdades.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Cada ollero alaba su puchero.
A mucho amor, mucho perdón.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Todos los caminos conducen a roma.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
La moda no incomoda.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
El amor mueve montaña.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Hablar hasta por los codos.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Obras vea yo; palabras, no.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Peor que pulga en la oreja
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Para ser bella hay que ver estrellas
El pez muere por su propia boca.
Buscarle la quinta pata al gato.
Propagación mear no espuma.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
El que parte y reparte toca la mejor parte
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
A todo marrano le llega su diciembre.