El borracho fino, después del dulce, vino.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Al que no le saben, le inventan.
La casa caída, el corral agrandado.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Alegría amagada, candela apagada.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Guerra y racimo comenzados, no son dejados.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Gozo que no se comunica, se achica.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
No canta mal las rancheras.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.