Más aburrido que mico recién cogido.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
La ambición mató al ratón.
Tentar la huevera a las gallinas
A palabra necias, oídos sordos.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
El dolor embellece al cangrejo.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
A la fuerza, ni la comida es buena.
La Cruz, la viña reluz.
Donde no hay harina todo es mohína.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
A fullero viejo, flores nuevas.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Una manzana roja invita piedras.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.
A fullería, cordobesías.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
El comedido sale jodido.
Come santos, caga diablos.
Como turco en la neblina.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
Estoy hasta las manos.
Quien lengua ha, a Roma va.
No hay mejor condimento que el hambre.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
A nadie le amarga un dulce.
A burro muerto, la cebada al rabo.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Lo bien hecho bien parece.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
Cantando se van las penas.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.