Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
No se cazan liebres tocando almireces.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
No caben dos pies en un zapato.
De Tosantos a Navidad es invierno de verdad.
El más eficaz remedio, contra el guache: guache y medio.
El mundo no va a encontrar huelga por solo decir ?paz?.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
En guerra avisada no muere gente.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
La leche cocida, tres veces subida.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
No existe más amor que el amor a primera vista
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Puerco no se rasca en javilla.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Las riquezas, como el estiércol, no sirven para nada hasta que se las esparce.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
No hay mano que pueda para el tiempo
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
De la nieve no sale más que agua
En viniendo el perdigón pierde la trucha sazón.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
La necesidad hace maestros.
El que mal vive, poco vive.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.