La marcha instruye al asno.
Volverse la albarda a la barriga.
A cada cajón, su aldabón.
El follo del santo, no hiede tanto.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
El que las hace, las imagina.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Pies, ¿para qué os quiero?.
El hábito es una camisa de hierro.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
No todos los que van a la iglesia son santos
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
El vicio, saca la casa de quicio.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Zumo de limón, zumo de bendición.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Jueves lardero, carne en el puchero.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
La India p'al indio, como el agua p'al pescao.
Dinero no falte, y trampa adelante.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Le busca las cinco patas al gato.
Carne a carne, amor se hace.