Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Callemos, que el sordo escucha.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Tiempo que se va, no vuelve más.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Al fisgón cuando menos un trompón.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Al miedo plata; y al amor cariño.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
La vida pende de un hilo.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Al buen vino, buen tocino.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Ojo por ojo y diente por diente.
Acometer hace vencer.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
El pan de viaje no hace bulto.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
No te asombres por poca cosa.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Una cosa es ser tambor y otra cosa es ser tamborilero.