El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
La suerte está echada.
No hay viejo sin dolor.
Que cada cual espante sus pulgas.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Nadie sabe para quien trabaja.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
Músico pagado, contento pero desafinado.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Los reyes tienen los brazos largos.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Con un huerto y un malvar, hay medicinas para un lugar.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Mal duerme quien penas tiene.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Moza dominguera no quiere lunes.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
O la bebes o la derramas.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.