Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Compañía de dos, mi perro y yo.
A la madrastra, el nombre le basta.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
No quieras nunca buenos comienzos.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Al mal tiempo, buena cara.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Oye primero y habla postrero.
Más pica espuela de celos que de aceros.
Cada necio quiere dar su consejo.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Al perro y al gato no les pongas en el mismo plato.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Las buenas labores honran a los labradores.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
El ave canta aunque la rama cruja.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
A buen salvo está el que repica.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Persevera y triunfarás.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Casa mal avenida, presto es vendida.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Donde manda el amo se ata la burra.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Buena vida, arrugas tiene.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.