¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Allega, allegador, para buen derramador.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Madurar viche.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Mujer muerte, siete a la puerta.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Compañía de dos, mi perro y yo.
A la madrastra, el nombre le basta.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
No quieras nunca buenos comienzos.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Oye primero y habla postrero.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Más pica espuela de celos que de aceros.
Al mal tiempo, buena cara.
Cada necio quiere dar su consejo.
Al perro y al gato no les pongas en el mismo plato.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Las buenas labores honran a los labradores.
A buen salvo está el que repica.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
El ave canta aunque la rama cruja.