Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Se las sabe por libro
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Favor con favor se paga
En la necesidad se conoce la amistad.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
A casa nueva, puerta vieja.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Más ven cuatro ojos que dos.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Tener el juego trancado.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
En septiembre cosecha y no siembres.
Peor que pulga en la oreja
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Que no te den gato, por liebre.
El amor destierra la vergüenza.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.