Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Una palabra al oído se oye de lejos.
Racimo corto, vendimia larga.
Gente de montaña, gente de maña.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Amor de amos, agua en cestos.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Quien no ama no vive
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Ya los perros buscan sombra.
El ceremonial es el humo de la amistad
A la fuerza, ni la comida es buena.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
El cuchillo no conoce a su dueño.
El que venga atrás que arree.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Meter aguja y sacar reja.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
El corazón no sabe mentir
Consejos vendo y para mí no tengo.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
Borracho que come miel, pobre de él!
Hortelano tonto, patata gorda.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Nunca llovió que no se despejara.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Alma sin amor, flor sin olor.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.