De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Amor con amor se paga.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
El sexo nos hace perder la cabeza
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Lo barato, sale caro.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Mal se caza con perros desganados.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
Zorro dormilón no caza gallinas.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.