La mujer cuanto más pequeñita mejor
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Con un huerto y un malvar, hay medicinas para un lugar.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Me dejó como la guayabera.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
A mala suerte, envidia fuerte.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
Piensa la araña que todos son de su maña.
A secreto agravio, secreta venganza.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Vive y deja vivir.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Burlas suaves traen burlas graves.
Es tonto, pero se mete en casa.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.