Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Cartas cantan.
El amor es de hermano y no de señor.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Al ingrato con la punta del zapato.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Propagación mear no espuma.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
El miedo guarda la viña.
La fe no tiene miedo.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Cada raposa mira por su cola.
El gañán y el gallo, de un año.
Otro gallo le cantara.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Frijoles con coles, pedos a montones.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.