Un simple roce de mangas es el inicio del amor
Ningún perro muerde la mano que le da el pan.
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Más vuela la fama mala que la buena.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Ese no pega ni un timbre.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
El tiempo de Dios es perfecto.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
La abundancia hace infelices a los ricos.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
Cada cual ha de llevar su carga.
Ahullama no pare calabaza.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Está más loco que una cabra.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Zapato de ramplón de larga duración Zapato de tres, del primero que llegue es.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
No hay tal mancebo como el puerro, que le salen las barbas al año primero.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Gato llorón no pesca ratón.
La ocasión llega, llama y no espera.
La buena mula en el establo se vende.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
No es lo mismo atrás que en ancas.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
Boca abierta, dientes de oro.
Lo que por agua viene por agua se va.
Hasta la belleza cansa.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Tienes más salidas que una autopista.
El vino casi es pan.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.