La menta, el amor aumenta.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Nadie muere motón.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
El que jura miente.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Tiran más tetas que carretas.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
A la virtud, menester hace espaldas.
No todo el que lleva zamarra es pastor.
Los puñales y las lanzas no son tan afilados como las palabras.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Achaque el viernes por comer carne.
No te cases con mujer de manos grandes porque todo lo que le des le parecerá chico.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Quien hijos ha, no reventará.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Las riquezas, como el estiércol, no sirven para nada hasta que se las esparce.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Se oye mal pero descansa el animal.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
El que más chifle, capador.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Andar y callar, eso es negociar.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Sementera temprana, de cien una vana.
A cama pequeña, échate en medio.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Boñigas hacen espigas.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Casamiento malo, presto es concertado.
Ambicioso subido, pronto caído.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada