Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Como la espada, así la vaina.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
A un asno, bastale una albarda.
A falta de olla, pan y cebolla.
Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
Cada uno es maestro en su oficio.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Para San Antón, gallinita pon.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
La palabra emitida no puede recogerse.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
El que poco pide, poco merece.
Romero ahíto saca zatico.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Después de la tempestad, viene la calma.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Del que jura, teme la impostura.
El mundo da muchas vueltas.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
Lo que no mata engorda.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
El mandar no admite par.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
El día nunca retrocede de nuevo.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Decir, me pesó; callar, no.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.