Cuantos más seamos, más reiremos.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Los amantes que se pelean, se adoran
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
En mi casa mando yo que soy viudo.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
De ninguno seas muy compañero.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Refran viejo, nunca miente.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Quien hizo una...hace dos
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
De los celos, se engendran los cuernos.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Entre amigos no hay cumplidos.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Mujer refranes, muller puñetera.
Hija que casas, casa que abrasa.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Su ladrido es peor que un mordisco