Por la boca muere el pez.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Iguales, como cabo de agujeta.
A candil muerto, todo es prieto.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Pedir más es avaricia.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Jugarse hasta la camisa.
Confesión obligada, no vale nada.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Cada mozo lancee su toro.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Nada es barato sin una razón.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Mujer ventana, poco costura.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Malo vendrá que bueno me hará.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Moro viejo, mal cristiano.
A río crecido, sentarse en la orilla.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
La caza y los negocios quieren porfía.