A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
La mala costurera, larga la hebra.
Cada uno se rasca donde le pica.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Mejor precavido, que arrepentido.
Quien guarda valores, padece temores.
Cuidado con la adulación
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Año de heladas, año de parvas.
El sabio calla, el tonto otorga.
Pies fríos, corazón caliente.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Parva trillada, parva beldada.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
El buey ruin pereceando se descuerna.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Niño mimado, niño mal educado.
Doce gallinas y un gallo comen tanto como un caballo.
El hablar mismo idioma.
La sal no es atacada por las hormigas.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
El que chatico nació, no puede ser narigón.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Idos y muertos es lo mesmo.
De cabo a sargento, y no está contento.
El amor como las plantas florece mientras tiene raíces