Haz favores y te los pagarán a coces.
La admiración alaba, el amor es mudo
A mí todos me hallan, pero yo no hallo a nadie.
La vida es así, y el día es hoy.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Agua, sol y basura y menos libros de agricultura.
Quien se excusa se acusa.
Burla con daño, no cumple el año.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
A burro viejo, poco forraje.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
La mala costurera, larga la hebra.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Quien mocos envía, babas espera.
Cada uno se rasca donde le pica.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Cuidado con la adulación
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Año de heladas, año de parvas.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Mejor precavido, que arrepentido.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Quien guarda valores, padece temores.
El que hambre tiene, con pan sueña.
El sabio calla, el tonto otorga.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Pies fríos, corazón caliente.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
El buey ruin pereceando se descuerna.