Si andas por el camino extraño, no te alces mucho el sayo.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
Año bisiesto, año siniestro.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Mientras está la pelota en el tejado, el juego no está ganado.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
De perdidas al río.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Una obra acabada, otra empezada.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
De algo murió mi abuela.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Quien más tiene, más quiere.
A mucho vino, poco tino.
El tiempo vuela, que se las pela.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Cuando se mueve el alcalde, no se mueve en balde.
Vase la fiesta y resta la bestia.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.