Los refranes no engañan a nadie.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Cada día tiene su refrán y su afán.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Si te he visto no me acuerdo.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
A mucho amor, mucho perdón.
Vivir es morir lentamente.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Cuervos vienen, carne huelen.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Mientras el vaso escancia la amistad florece
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Más dañado que agua de florero.
Si te queda el saco.
El interés mata la amistad
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Buena es la linde entre hermanos.
Años de higos, años de amigos.
Poco a poco se anda lejos.
Dios los cría y el diablo los junta.