El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
La cabra come el césped allí donde se ata.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Valentón y rufián, allá se van.
Haz favores y harás traidores.
Lo que me incomoda no me agrada y lo que no me parece bien tampoco me gusta.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Haber muchos cocos por pelar.
Cada uno dice quién es.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
Ser más bueno que el pan.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Es el tercero en discordia.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Rana en el fondo del pozo.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Malos humores salen con buenos sudores.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Costumbre hace la ley.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Más vale despedirse que ser despedido.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Ave de pico, no hace al amo rico.
El rico nunca está satisfecho.
Entender lo bello significa poseerlo
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.