La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Los padres todo lo deben a sus hijos.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Abril frío, poco pan y poco vino.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Amor antiguo no se oxida
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
No todos los que tienen las manos juntas, rezan.
Más dura una taza vieja que una nueva.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Haz favores y harás traidores.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
Lo que me incomoda no me agrada y lo que no me parece bien tampoco me gusta.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Cada uno dice quién es.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Valentón y rufián, allá se van.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Es el tercero en discordia.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Haber muchos cocos por pelar.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
Ser más bueno que el pan.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.