Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Barbero, o loco o parlero.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
En Noviembre el frío vuelve.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Burro cansado, burro empalmado.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
El hombre es para el hombre un espejo.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.
Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
Malo es cojear delante de un cojo.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Irse por los cerros de Úbeda.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Niño con siete niñeras se queda ciego.
Aunque tengo malas pierna, bien visito las tabernas.
Hacer el agosto.
A ruin, ruin y medio.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.