Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Ni vive, ni deja vivir.
La necesidad hace maestros.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Gitano no saca la suerte a gitano.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
La condición hace al ladrón.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
Me picó una araña y me até una sábana.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Acabada la misa, se parten las obladas.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
El que está en el lodo querría meter a otro.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Caer para levantarse, no es caer.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Meterse en la boca del lobo.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
El amor gobierna su reino sin espadas.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Quien no miente no viene de buena gente.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Un hormiguero puede causar el derrumbamiento de un dique de mil li.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
A refajo verde, ribete encarnado.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
El que mucho habla, mucho yerra.