La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
La barca pasa, pero el río queda.
No hagas bien sin mirar a quien.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Caer es más sencillo que levantarse.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Una madre es para cien hijos, y cien hijos no son para una madre.
Cuanto más se ama menos se conoce
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Le dijo la sartén al cazo.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
El pecado te acusa.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Al roble no le dobles.
No calientes horno para que cueza otro.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
El ajo es la triaca del villano.
Hacer oídos de mercader.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Al hombre de rejo, vino recio.
El mejor suegro, vestido de negro.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Una deuda, veinte engendra.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
No es quejido, sino que jode.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
El carcelero es un prisionero más.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Amor comprado, dale por vendido.