Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
De uvas a peras.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Van al mismo mazo.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Dar carne al lobo.
A la fortuna, por los cuernos.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Hay que amarrar el tamal.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
Unos van delante y otros van detrás.
Según se prepara la cama, así se duerme.
El primer deber del amor es escuchar.
A buen barón, poco le presta el aguijón.