Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Al mal tiempo, buen paraguas.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Escucha a tus enemigos que son los primeros en notar tus errores.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Date buena vida, temerás más la caída.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Jugar a las cartas vistas.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
La amistad que nace del amor es mejor que el amor mismo
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
A buen amo, mejor criado.
Que largos son los años en la niñez y como se acortan en la vejez.
No hay cosa que no tenga su contra.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Ve tu camino para no tropezar.
Bien te quiero y mal te hiero.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
El que no chilla, no mama.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Creer a pie juntillas.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Gente castellana, gente sana.
Apenas es gato y ya anda en el tejado.
En pocos miles, pocos cientos.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.