Quitar la leña debajo de la caldera.
Variante: El pez grande se come al pequeño.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Está oscuro debajo de la lámpara
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Todo hombre tiene su manía.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Un asno no aprecia compota de frutas.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
No hay secreto si tres lo saben.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
No mantengas más gatos que los que cazan ratones.
A quien nada quiere, todo le sobra.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
El muerto delante y la griteria atrás.
Donde no hay mata, no hay patata.
Aún está la pelota en el tejado.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
No busques pan en la cama del can.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
La virtud en sí es un premio
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.