Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Sigue los impulsos de tu corazón
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Se goza más amando que siendo amado
El cantar, alegra el trabajar.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Hay desgracias con suerte.
Hay más días que sandías.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Tiene más carne un huevo frito.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
El humo al suelo, agua en el cielo.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Quien mal cae, mal yace.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Muchos Trueno y nada de auga.
De día beata, de noche gata.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
No seas amigo de los necios.
En casa del herrero, asador de madero.
Antes di que digan.
Perros y gatos, distintos platos.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Crea fama y acuéstate a dormir.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Lágrimas de viuda, poco duran.