Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Hombre chico, pensamientos grandes.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Otros vendrán, que bueno me harán.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Saber más que Merlín.
Gota a gota, la mar se agota.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Los ratones juegan cuando el gato está ausente.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Quien no quita gotera, hace casa entera.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
No te fíes del enemigo que duerme.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Las cruces son las escaleras al cielo.
El que come tierra, carga su terrón.
Son nones y no llegan a tres.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Campo bien regado, campo preñado.
Calles mojadas, cajón seco.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Si los tontos volaran, su número cubriría el sol.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Cada cual es dueño de su miedo.
Manda, manda, Pedro y anda.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.