Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
De padre carpintero, hijo zoquete.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
El que come tierra, carga su terrón.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Campo bien regado, campo preñado.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Calles mojadas, cajón seco.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Son nones y no llegan a tres.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Si los tontos volaran, su número cubriría el sol.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Manda, manda, Pedro y anda.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Hay quien las mata callando.
Cada cual es dueño de su miedo.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Consejo tardío, consejo baldío.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Arena y cal encubren mucho mal.
Más perdido que Adán el día de la madre.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
En enero, cada oveja con su cordero.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Solano, ni en invierno ni en verano.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Un buen día vale por un mal mes
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.