Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Comer uva y cagar racimo.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
En pedregal no siembres cereal.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Aprende llorando y reirás ganando.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Viento del solano, agua en la mano.
Hay más santos que nichos.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
A buen bosque vas por leña.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
El verano muere siempre ahogado
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
De suerte contentos, uno de cientos.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Bien canta Marta después de harta.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Darle castañas al castañero, tiene salero.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Una flor no hace primavera.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Quiero ver si como ronca duerme.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Haz buena harina y no toques bocina.
En Agosto trilla el perezoso.
Reunión de pastores, oveja muerta.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.