Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Hay que tomar el toro por las astas.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Antes de que acabes, no te alabes.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
¿Fiado?. Mal recado.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Ante la duda, abstente.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Vida bien concertada, vida holgada.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Por pedir, nada se pierde.
El ternero recental no teme al tigre.
El día nunca retrocede de nuevo.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
El que quiera honra, que la gane.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Lo que no cuesta no vale.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
El que algo debe, no reposa como quiere.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
Llamar al gato, gato.
Da y ten, y harás bien.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
A barbas honradas, honras colmadas.