Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Pagan justos por pecadores.
Da y ten, y harás bien.
Si la manga no es amplia no ondea
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Indio comido, puesto al camino.
La lluvia no se queda en el cielo.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Claridad, y no en el caldo.
De buena harina, buena masa.
Presto rico, presto pobre.
Buena mula, mala bestia.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
No hay que pedirle peras al olmo.
Más fea que una patada en la canilla.
Te conozco mascarita
Ama al grado que quieras ser amado.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Quien nada hace, nada teme.
Toda religión debe ser tolerada porque todo hombre debe llegar al cielo por su propio camino
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
El que fía, o pierde o porfía.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Tenemos muchos caciques y pocos indios