Criados, enemigos pagados.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Malos reyes, muchas leyes.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Del odio al amor hay solo un paso.
Al que obra bien, bien le va.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
El placer es víspera del pesar.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Pedir más es avaricia.
A nadie le amarga un dulce.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Solo los pies del viajero saben el camino.
A perro macho lo capan una sola vez
Viuda honrada, su puerta cerrada.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
En la tardanza está el peligro.
De buena semilla, buena cosecha.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
El que llora su mal, no lo remedia
De Navidad a Navidad, solo un año va.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Ese huevito quiere sal
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Viejos los cerros y reverdecen
Fíate del santo y no le prendas vela.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.