Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
La pereza es la madre de la pobreza.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Palabras melosas, siempre engañosas.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
O te aclimatas, o te aclimueres.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
Poco a poco se anda lejos.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
No hay mayor tontería que reñir.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Si eres tímido no conseguirás nada bueno ni malo, es decir, nada.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Fue por lana y salió trasquilado.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
En sí toma buena doctrina el que en cabeza ajena se castiga.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Ante la duda, la más madura.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.