Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Bicho malo nunca muere.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Amor forastero, amor pasajero.
Haz buena harina y no toques bocina.
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
No hagas trampa en que caigas.
Antes que el deber está el beber.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Carta echada, no puede ser retirada.
La noche para pensar, el día para obrar.
Hasta la muerte, todo es vida.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Las boñigas de los caballos no son higos
Bueno y barato, no caben en un zapato.
No todo el que trae levita es persona principal
Buena fama, hurto encubre.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Serio como perro en bote.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Santo Tomás, una y no más.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
Hasta los animales se fastidian.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Dios nos da las manos pero no construye los puentes