Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Necio es quien con necios anda.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
El que se enoja pierde.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
A Seguro se lo llevaron preso
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Juan Segura vivió mucho años
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Renegad de viejo que no adivina.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
De tales devociones, tales costurones.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Ponga agua en su vino.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Donde no hay harina todo es mohína.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Caer es más sencillo que levantarse.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.