Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Más peligroso que chocolate crudo.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Cada uno se apaña según tiene maña.
No sufras por calenturas ajenas.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Ama el sol, el que tiene sombra
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Haz el mal y guárdate.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Amor grande vence mil dificultades.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Entre más apuro menos prisa.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Nada es bello excepto la verdad
Tras de corneados ? Apaleados.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.