Donde hay voluntad, hay un camino.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Al pan se arrima el perro.
Nunca llueve a gusto de todos.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Noviembre caliente, mayo helado.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Por Santa Cecilia, la nieve en cualquier cima.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Donde no hay celos no hay amor.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Sin virtud poco vale la salud.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Cuatro ojos ven más que dos.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Qué es una raya más para el tigre.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Más ven cuatro ojos que dos.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Por los Santos, la nieve en los campos.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Lo bello es difícil.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.