Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
No es macho quien tiene muchas mujeres, macho es el que se aguanta con una sola.
El que trae , lleva.
Si las paredes hablaran.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
La necesidad carece de ley.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Toda demasía enfada y hastía.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Donde está el rey, a cien leguas.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Buenas serian las cuchilladas si no fuese por las puntadas.
Pa' todo hay fetiche.
Cada medalla tiene dos caras.
Hoy en día, ya no respeta, ni el pájao a la escopeta.
El que no es buzo, es porque no ha buceado.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
El que del campo viene, cenar quiere.
Donde está la aguja está el dedal.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Boca sin dientes, casa sin gente.
¿Quién sabe las vueltas que puede dar una llave?.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Más merezco; pero contigo me conformo.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.